domingo, 18 de diciembre de 2016

¿Soñaste alguna vez que volabas?
¿Que las nubes acariciaban tu cara?
Flotando, fluyendo, soltando...
¿Soñaste la noche o el atardecer?

Has visto el àrbol y sus hojas caer,
has visto de la tierra florecer.
¿Dònde te has ocultado cuando la noche se desarmò?
¿En què brazos has quebrado desplumando tu ser?
Las mañanas las cantabas, por dentro, en tu corazòn.
Y en las tardes susurrabas tu amor al mundo y a Dios.

Amada Poesìa

Poesìa no te vayas!
Poesìa no me dejes!
Habita en mi corazòn
hasta que mi vida cese.

Asi como

Asi como existe el olvido tengo recuerdos constantes.
Y el olvido se vuelve recuerdos
y otras veces los recuerdos se vuelven olvidos.
Asi delgada y extensa es la linea de lo indivisible,
ancha y corta en simultaneidad.
Y entre sus celulas habitan universos infinitos.
Y todo lo que rozo se expande para recomenzar,
o quizàs vuelve a su centro, al inicio del comienzo.
Al respiro.
¿Cúal respiro?
El de quien tengo el placer me lea.

Algo asi me imaginaba a la Buena Pipa..


Seres que habitan ocultos en la Naturaleza


Hablemos...

Hablemos de sexo, de èxtasis.
Del momento preciso de placer galopante,
de los gestos, del llanto de hermosura.

Hablemos de mi, de usted y de todos.
De la llamada piel,
de la complicidad de las miradas
y del amor.

Hoja en blanco

Hoja en blanco que te invento un sin fin de versos,
caricias de amor, miradas y destellos.
Hueles a flor haciendo el amor con el viento
y en ti me envuelvo, me sumerjo.

Eres tibia y en tu centro,
coloquè mi corazòn,
todos mis sueños.